vino - El vino

El vino

He dejado el vino para el final, pues es la única bebida alcohólica con la que matizo mis reservas.

No haremos ninguna distinción entre el uno blanco y el tinto, salvo que este último suele contener más tanino. El tanino encierra en efecto ciertas virtudes terapéuticas debidas a la presencia de procianidina, que permite limitar la aparición de la arteriosclerosis. Además, sus poli fenoles protegen las paredes de los vasos sanguíneos.

El vino podrá por tanto formar parte de la alimentación normal del método a condición, claro está, de que su consumo sea razonable (alrededor de media botella diaria) y lo más próximo posible al final de la comida, es decir, con el estómago convenientemente lleno.