Las gaseosas y las sodas 180x180 - Las gaseosas y las sodas

Las gaseosas y las sodas

Estas bebidas se preparan generalmente a partir de extractos de (rutas o de plantas, casi siempre sintéticos. Y tienen el peor de los defectos: mucha azúcar. Así pues, todas son perniciosas y hay que excluirlas por completo. Y no sólo porque contienen azúcar, sino también porque el gas artificial produce irritaciones de estómago, gastritis y aerofagia.

Aun si se trata de extractos naturales hay que desconfiar de las sodas, que pueden ser tóxicas. En efecto, en los extractos naturales de los cítricos hay trazas importantes de substancias tan nocivas como los terpenos.

Los zumos de fruta 180x180 - Los zumos de fruta

Los zumos de fruta

No me extenderé demasiado sobre los problemas de estas bebidas. Para los zumos valen las consideraciones generales ya escritas sobre la fruta. Son glúcido y hay que tratarlos como tales.

Sin embargo, le recomiendo preferir la fruta al zumo de fruta, pues de este modo se beneficiará con las fibras que contiene la pulpa. Es obvio que los zumos que usted mismo se prepare con frutas frescas están aceptados. Pero no consuma jamás los pseudónimos de venta en los comercios, en general demasiado ácidos y completamente desprovistos de vitaminas, y en su mayor parte azucarados
de nuevo con sacarosa.

El pan 180x180 - El pan

El pan

El pan podría ser objeto de un capítulo completo, pues es mucho lo que se puede decir de él. Cosas buenas del “bueno” pan, tan raro en nuestra época y, sobre todo, cosas “malas” del decepcionante producto que nos venden ahora en la mayoría de las panaderías.

Como el pan corriente se fabrica con harinas refinadas, está desprovisto de todo lo que necesita un metabolismo normal. En el plano nutritivo no apotra nada más que energía en forma de almidón.

En el plano digestivo sólo causa problemas, debido a que todos los elementos que deberían garantizar mi buena digestión desaparecen con el refinado de la harina.

Cuanto más blanco sea el pan, peor será desde este punto de vista. Pues la blancura indica el grado de refinamiento de la harina.

El pan integral’ o el fabricado a la manera antigua con harinas no refinadas es mucho mejor pues contiene fibras.
La cantidad de glucosa que libera es da claramente inferior a
la del pan blanco.

Por consiguiente, “engorda” menos.

Pero por bueno que sea, incluso este pan debe ser provisionalmente suprimido durante las comidas, salvo en el desayuno, cosa que veremos detalladamente más adelante.

¿Existe inquietud de su parte debido a la supresión del pan? Si la respuesta es sí, lo tranquilizaré de inmediato.

Si usted consume habitualmente pan corriente, como es el caso del 95 por ciento de la población, no tiene nada que perder suprimiéndolo (sino kilos). Al contrario, si lo suprime, todo serán beneficios. Es tan nefasto para su salud que, a la postre, resultará una decisión sensata.

En cambio, si usted come exclusivamente pan integral o pan fabricado con harinas no refinadas (con lo cual ya demostraría poseer una buena cultura dietética) se expone en realidad a sacrificar algo, especialmente en cuanto al tránsito intestinal.

Pero tranquilícese: podrá seguir consumiéndolo en el desayuno y, en contrapartida, le recomendaremos el consumo de verduras con fibras, cuyo papel será tanto o más importante para el tránsito intestinal.

leche 180x180 - La leche

La leche

La leche es un alimento glúcido-lipidico, es decir, contiene tanto grasas como azúcares. Es mejor evitarla y no tomar más que leche descremada.

Los glúcidos se encuentran en el suero de la leche. Los pierde cuando se fabrica el pueso, que sólo conserva los lípidos y los prótidos (salvo el cantal y los quesos de cabra). En el queso con cero por ciento de materia grasa quedan únicamente los prótidos y un poco de glúcidos (5 g de cada 100).

El Almuerzo 180x175 - El Almuerzo

El Almuerzo

Los almuerzos que haga fuera de casa serán casi seguridad prótido-lipídicos, lo cual no quiere decir que necesariamente deban contener demasiadas grasas. El menú tipo de almuerzo podrá seer el siguiente:

  • emulada de hortaliza
  • pescado, carne o ave
  • verduras
  • ensalada
  • queso
  • bebida: agua sin gas

Entrantes

entrantes
Tenga presente, pues, antes de elegir algo, que debe verificar que no tenga púlalas, maíz, zanahoria, ni remolacha.

Las verduras cuidas pueden sazonarse con aceite (preferentemente de oliva) y vinagre o limón.

Por otra parte, evite los alimentos glúcido-lipídicos, como las nueces. Por consiguiente, no pida ensalada con nueces sino aderezada con pequeños chicharrones. Sin embargo, al pedir su ensalada con chicharrones aclare que debe ser sin tostones, pues en muchos casos los cocineros tienen la fastidiosa manía de mezclarlos.

Plato principal

Plato principal

El plato principal estará compuesto fundamentalmente de carne o pescado. No hay ninguna restricción en este campo, como no sea en su preparación.

Ni la carne ni el pescado deben comerse rebozados. El pan rallado es hidrato de carbono. En la preparación del pescado tampoco debe haber harina. Desconfíe pues del lenguado meunière. Pida siempre el pescado a la plancha.

Evite las grasas de cocción saturadas por el calor, no siempre fáciles de digerir y nocivas en lo que concierne al colesterol.

¡Cuidado con las salsas! Si usted es aficionado a los restaurantes de la «nueva cocina-, sepa que en ellos las salsas son generalmente muy livianas gracias a que no contienen harina. En la mayoría de los casos, las salsas de este tipo de establecimiento son el resultado de unespumado- del jugo soltado durante la cocción del plato, ligado con nata liquida.

Sí come carne puede, eventualmente, acompañarla de salsa bearnesa.” siempre que le guste y no tenga problemas de colesterol. Pero evite el exceso de mostaza.

Los postres

postres

 

Determinados postres, sobre todo si no requerien demasiada cocción, pueden hacerse con edulcorantes. Por ejemplo, los flanes, las natillas o las claras batidas a nieve.

Bebidas

bebidas

 

Los líquidos diluyen los jugos gástricos y alteran la digestión. Si tiene que beber, hágalo a partir de la mitad de la comida. No beba al sentarse a la mesa, otra de nuestras deplorables costumbres nacionales, responsable de gran parte de los trastornos metabólicos que se padecen durante la digestión. Preferentemente beba entre las comidas (un litro de agua como mínimo).

Principios más importantes

  • No mezclar nunca los malos glúcidos (pan. harina, féculas, fruías) con los lípidos (carne, grasas, aceites…) durante una misma comida.
  • Evitar todos los elementos glúcido-lipídicos (leche, chocolate, aguacate, hígado, avellanas…).
  • Suprimir totalmente el azúcar de su alimentación. Comer harinas no refinadas solamente.
  • Comer sólo pan integral, con salvado o fabricado con harinas no refinadas (únicamente en el desayuno).
  • Olvidarse de las patatas y sobre lodo, de las patatas fritas.
  • Olvidarse del arroz blanco. Comer sólo (y moderadamente) arroz integral.
  • No comer jamás pastas elaboradas con harinas refinadas. Coma pasta hecha con harina integral o no refinada. Rehabilite las leguminosas, sobre todo como plato principal de la cena.
  • Renunciar provisionalmente al alcohol en todas sus formas aperitivos, vino, cerveza, bebidas digestivas.
  • No saltarse jamás una comida. Repartir la alimentación en tres comidas, si es posible siempre a la misma hora.
  • Tratar de beber poco durante las comidas para evitar anegar los jugos gástricos.
  • Tomarse lie tupo para comer. Garantizar una corréela masticación y evitar tensiones durante la comida.
  • Prepararse uno mismo los zumos de fruta. Evitar las sodas y los zumos de fruta industriales que contienen azúcar.
  • Esperar tres horas antes de ingerir lípidos después de una comida de glúcidos (desayuno, por ejemplo).
  • Comer muchas fibras alimentarias, ensaladas, puerros, espárragos, alcachofas, berenjenas, etc.
La Fruta 180x180 - La Fruta

La Fruta

Un símbolo de vida, de abundancia, de salud. Es en primer lugar una fuente de vitaminas, o al menos eso es lo que se piensa. Lo tranquilizo de entrada: no suprimiremos la fruta. Pero tendrá que comerla de otra manera si quiere sacar provecho de ella sin tener que sufrir sus inconvenientes (meteorismo).

Las frutas contienen glúcidos (glucosa, sacarosa y, sobre todo, fructosa) pero también fibras que reducen el índice glicémico y limitan la absorción de estos azúcares.

La manzana y la pera son particularmente ricas en peetina (fibra soluble), lo cual permite frenar el aumento de la glicemia.

La energía de la fruta es muy susceptible de ser utilizada rápidamente por el músculo y, por tanto, poco dada a almacenarse o a favorecer la acumulación de grasas de reserva.

Cuando se consume fruta con lípidos-prótidos, por ejemplo, carnes o queso, se bloquea durante cierto tiempo en el estómago, cuando lo conveniente es que pase rápidamente al intestino y allí sea normalmente digerida. Pero la carne tiene la propiedad de permanecer algún tiempo en el estómago, donde sufre la fase más importante de su digestión en compañía de las enzimas adecuadas.

Es decir, la fruta quedará prisionera en el estómago donde, por efecto del calor y la humedad, será objeto de una fermentación, incluso con producción de alcohol. Ese proceso significa que toda la digestión se verá perturbada.

La fruta perderá sus propiedades (vitaminas) y, como las desgracias no vienen nunca solas, también el metabolismo de los prótidos se verá afectado; de ahí el meteorismo, producto de la putrefacción anormal.

Así pues, espeto que quede claro: la fruta debe ser consumida sola. Esta es una regla que debería enseñarse en la escuela. Nuestros hijos tendrían menos problemas gástricos,

aunque un organismo joven tiene recursos para reaccionar. En un adulto, y con mayor razón en una persona de edad, la fruía al final de las comidas es un verdadero veneno.

Pero entonces ¿cómo comerla?

Cada vez que se está en ayunas. Por ejemplo, por la mañana, antes del desayuno. Aunque habrá que esperar unos 20 minutos antes de comenzar el desayuno, que será entonces mayormente protoglucídito (pan integral, cereales, lácteos descremados).

En electo, es mejor no comer lípidos después de la fruta. La poca insulina secretada por la fruta podría almacenar las grasas del jamón, los huevos, el bacon o el queso de un desayuno protolipídíco salado.

También podrá comer fruta antes de acostarse, a última hora de la noche. Es decir, al menos dos o tres horas después de la cena.

A los que tengan problemas de insomnio (que por lo demás debenan desaparecer si se sigue el método alimenta no expuesto en este libro) se les recomienda no comer naranjas al acostarse, ya que la vitamina estimula la vigilia.

También puede comerse una fruta a media tarde. Pero había que respetar un intervalo suficiente después del almuerzo (alrededor de tres horas) y estar aún lejos de la tena (al menos 3 horas).

Puesto que el limón es muy poco azucarado, se puede beber su zumo (sin añadir azúcar) a toda hora, así como utilizarlo para sazonar (ya sea el pescado o los aliños de ensalada).

Evite por lo general el melón al principio de las comidas, ya que podría causar una secreción de insulina que pronto atacaría los lípidos del plato principal.

Para terminar estos comentarios acerca de la fruta, una precisión suplementaria. Siempre que sea posible, coma la fruta sin pelar, la fruta contiene fibras, buenas para el tránsito intestinal. Pero es en la corteza de la fruta donde se halla la mayor cantidad de fibra (y a veces también de vitaminas).

Comer fruta sin pelar limita su poder glicémico. Adelgazará más (o engordará menos) si respeta esta regla.

Entre los alimentos peligrosos nos queda por hablar de las bebidas, la primera de las cuales es el alcohol.