Los glúcidos malos1 - Los glúcidos buenos

Los glúcidos buenos

Contrariamente a los anteriores, se trata de glúcidos cuya liberación de glucosa en el organismo es pobre y provoca un aumento escaso de glucosa en la sangre. Es el caso de los cereales completos (harinas no refinadas), del arroz integral y de cierras féculas como las lentejas y las habas pero, sobre todo, el de la mayoría de las frutas y de todas las hortalizas, clasificadas además como fibras alimentarias (puerros, nabos, ensaladas verdes, judías verdes…) que contienen escasa cantidad de glúcidos.