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La pérdida de peso 180x165 - La pérdida de peso

La pérdida de peso

Lo primero que hay que hacer cuando se comienza a montar un proyecto, y un proyecto ambicioso, es fijarse un objetivo.

Por consiguiente, ante todo tendrá que determinar los kilos que le sobran, sin olvidar que cada organismo está animado por una sensibilidad particular. Existen numerosos factores que pueden explicar la diferencia: el sexo, la edad, la alimentación del pasado, el historial dietético, el factor hereditario. Por eso es difícil decir cuántos kilos le será posible perder por semana. Para algunos, puede ser uno o dos kilos; para oíros, un poco menos. Aunque en numerosos casos podría tener lugar una disminución importante al comienzo, luego la pérdida de peso será más lenta.

No se inquiete pues si en su caso el proceso es más prolongado que en otros. Puede que usted tenga ya una idea más o menos precisa de los kilos que desea perder.
Estoy seguro, por ejemplo, de que si usted pudiera desembarazarse de 4 o 5 kg (aunque tenga posiblemente 10 o 12 de más), se sentirla muy contento.

La teoría de las calorías 180x180 - La teoría de las calorías

La teoría de las calorías

Científicamente y, en particular, en dietética, una caloría es la cantidad de energía necesaria para elevar la  temperatura de un gramo de agua de 14 a 15 grados centígrados.

El cuerpo humano necesita energía. Ante todo, para mantener la temperatura corporal a 37 “C. De alguna manera es su necesidad primaria. Pero desde el momento en que el cuerpo entra en acción, aunque sólo sea para mantener la posición vertical, moverse, emitir sonidos, aparece una necesidad de energía suplementaria.
Comer, digerir, llevar a cabo los actos esenciales de la
vida requiere también un complemento de energía.

Pero las necesidades cotidianas de energía varían seguílos individuos, la edad y el sexo.

La teoría de las calorías es la siguiente:

Si las necesidades energéticas de un individuo son 2.500 calorías diarias y no absorbe más que 2.000, sufi un déficit de 500 calorías. Para paliar este déficit, el organismo humano tiene que retirar una cantidad de energía equivalente de las grasas de reserva, lo que supone una consecuente pérdida de peso.

Por el contrario, si un individuo absorbe cotidianamente 3.500 calorías y sus necesidades son de 2.500 creará un excedente de 1.000 calorías que, automáticamente, serán almacenadas en forma de grasas de reserva.

La teoría parte del postulado de que, tanto en un caso como en el otro, no existe pérdida, sino transformación de energía. ¡És matemático! Y la fórmula resulta de una ecuación que se inspira directamente en la teoría de Lavoisier sobre las leyes de la termodinámica.

En este estadio del problema, uno se pregunta cómo pudieron sobrevivir los prisioneros en los campos de concentración durante cerca de cinco años con sólo 700 u 800 calorías diarias. Si la teoría de las calorías tuviera fundamento, deberían haber muerto en el momento en que se les agotaron sus reservas de grasa, es decir, al cabo de pocos meses.

De igual manera, uno se puede preguntar por qué los grandes comilones que absorben de 4.000 a 5.000 calorías diarias, no son más gordos (algunos hasta siguen siendo delgados). Si la teoría de las calorías tuviera fundamento, los grandes comilones deberían pesar de 400 a 500 kilos al cabo de pocos años.

Por otra parte, ¿cómo explicar que, comiendo menos (reduciendo la cantidad diaria de calorías absorbidas), algunas personas continúen engordando? En todo caso, existen miles de individuos que engordan muñéndose de hambre.

 

vitaminas 180x176 - Las vitaminas

Las vitaminas

Sin duda, la palabra vitamina es evocadora de vitalidad, y, por consiguiente, de vida.

De hecho, ninguna reacción química de nuestro organismo podría realizarse sin ellas ya que intervienen en el funcionamiento de ciertas enzimas que actúan como catalizadoras de las reacciones bioquímicas de nuestras células corporales.

En los países occidentales, con la abundancia de alimentos que los caracteriza, nunca deberían faltarnos las vitaminas. Sin embargo, esto es precisamente lo que ocurre de forma habitual en amplias capas de la población.
Dejando de lado a los adeptos de los regímenes hipocalóricos, incapaces de encontrar en su dieta restrictiva el contenido alimenticio que necesitan, el resto de la población no está menos exento de tales carencias debido a sus malos hábitos alimentarios.

Todo el mundo sabe que es en las frutas y en los alimentos ricos en fibra donde se encuentran las mayores concentraciones de vitaminas.

Cómo evitar la pérdida de vitaminas:

  • Preferir los productos frescos a aquellos que llevan varios días almacenados.
  • Comprar en lo posible las verduras cada día, en el mercado o frutero local.
  • Emplear la menor cantidad de agua posible en su preparación (lavado, remojado).
  • Preferir las frutas y verduras crudas (salvo en caso de intolerancia digestiva).
  • Limpiarlas con mesura y rayarlas poco.
  • Evitar cocciones prolongadas.
  • Evitar el mantenimiento de los platos al calor durante períodos demasiado largos.
  • Conservar el agua de cocción para hacer caldos, ya que contiene las vitaminas hidrosolubles.
  • Cocer las verduras al vapor siempre que sea posible.
  • Los asados y barbacoas conservan mejor las vitaminas cárnicas.
  • Los productos congelados son más neos en vitaminas que las conservas.
  • No exponer la leche a la luz.

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