Entradas

Los niños demasiados gordos 180x180 - Los niños demasiados gordos

Los niños demasiados gordos

Algunos niños atusan muy pronto unos kilos de más, sin que sus padres se preocupen tan seriamente como para consultar a un médico.

Sin embargo, si deciden hacerlo, el médico afirmará, en la mayoría de los casos, que unos kilos de más no significan que el niño sea obeso del lodo. Precisará, por otro lado con razón, que no se puede plantear un régimen bajo en calorías para un niño en pleno crecimiento. Nueve veces de cada diez tranquilizará a los padres diciéndoles que
cuando el niño crezca, y en especial durante la adolescencia, recobrará en principio un peso normal para su edad.

Sepa, sin embargo, que un niño demasiado gordo es, en cualquier caso, señal evidente de un trastorno del metabolismo. Por lo tanto, tome en serio la gordura de su hijo, porque si se examina el problema a tiempo, será muy fácil restablecer el equilibrio.

En un niño, como en un adulto, las grasas de reserva indican una mala tolerancia a la glucosa.

Cuando el niño haya recobrado un peso normal, le será posible, como al adulto, reintegrar algunos malos glúcidos que, asimismo, constituirán desviaciones que habrá que administrar.

Es cieno que con la pubertad algunos chicos demasiado gordos pierden progresivamente su gordura sin cambiar empero de régimen alimentario. En este período de su vida, el adolescente sufre una transformación física.

Sin embargo, hay que tener cuidado, porque el adolescente que de niño era demasiado gordo es invariablemente un candidato a la gordura al alcanzar la edad adulta.

Con las niñas generalmente ocurre lo contrario, los riesgos de aumentar unos kilos aparecen más bien durante la pubertad, cuando el cuerpo se convierte en el de una mujer. Como hemos visto en el capítulo anterior, el organismo femenino posee una gran sensibilidad, y cualquier variación del sistema hormonal (durante la pubertad, el embarazo o la menopausia) es un factor de riesgo para el equilibrio metabólico.

leche 180x180 - La leche

La leche

La leche es un alimento glúcido-lipidico, es decir, contiene tanto grasas como azúcares. Es mejor evitarla y no tomar más que leche descremada.

Los glúcidos se encuentran en el suero de la leche. Los pierde cuando se fabrica el pueso, que sólo conserva los lípidos y los prótidos (salvo el cantal y los quesos de cabra). En el queso con cero por ciento de materia grasa quedan únicamente los prótidos y un poco de glúcidos (5 g de cada 100).

Los alimentos peligrosos 180x180 - Los alimentos peligrosos

Los alimentos peligrosos

Por experiencia sé que, desde el punto de vista psicológico, no es bueno empezar por lo negativo. Durante mucho tiempo intenté insistir primero en lo que estaba permitido en vez de señalar lo que no lo estaba. Esto es, sin embargo, bastante fastidioso, porque la lisia de lo permitido es tan larga que es de nunca acabar, y como lo prohibido es mucho más corto y fundamental, prefiero referirme a ello en primer lugar.

La pérdida de peso 180x165 - La pérdida de peso

La pérdida de peso

Lo primero que hay que hacer cuando se comienza a montar un proyecto, y un proyecto ambicioso, es fijarse un objetivo.

Por consiguiente, ante todo tendrá que determinar los kilos que le sobran, sin olvidar que cada organismo está animado por una sensibilidad particular. Existen numerosos factores que pueden explicar la diferencia: el sexo, la edad, la alimentación del pasado, el historial dietético, el factor hereditario. Por eso es difícil decir cuántos kilos le será posible perder por semana. Para algunos, puede ser uno o dos kilos; para oíros, un poco menos. Aunque en numerosos casos podría tener lugar una disminución importante al comienzo, luego la pérdida de peso será más lenta.

No se inquiete pues si en su caso el proceso es más prolongado que en otros. Puede que usted tenga ya una idea más o menos precisa de los kilos que desea perder.
Estoy seguro, por ejemplo, de que si usted pudiera desembarazarse de 4 o 5 kg (aunque tenga posiblemente 10 o 12 de más), se sentirla muy contento.

Alcohol 180x140 - El Alcohol

El Alcohol

El alcohol engorda. Esto es lo que usted piensa que se lo han dicho. A menudo se ha sentido culpable cuando le han insinuado que lodos los kilos que le sobran se deben al alcohol. No hacía falla darle más vueltas. Por nuestra parte, intentaremos aclarar este problema.

Es verdad que el alcohol engorda Pero mucho menos que el azúcar, el pan blanco, las patatas y el arroz. Por eso, una vez que haya perdido los kilos sobrantes, podrá volver al vino en cantidades razonables (aproximadamente media botella, o sea, unos tres vasos de vino al día).

El alcohol crea un aporte energético que el organismo utiliza de manera prioritaria: por tanto, el cuerpo no tenderá durante ese lapso a usar como carburante sus grasas de reserva. Este mecanismo bloquea el adelgazamiento. Pero ese proceso se produce sobre todo
cuando se está en ayunas. Si el estómago está lleno, especialmente de prótido-lípidos (carnes, pescados y quesos), el alcohol se metaboliza con mucha menos rapidez, combinándose con los alimentos y produciendo pocas grasas de reserva.

Lo que si es preciso abandonar en seguida son los aperitivos. Sí no puede dejar de acompañar a sus imitados, lome algo sin alcohol, un zumo de tomate o un agua mineral.

En mi opinión, el único aperitivo noble es una copa de buen cava. Pero, por favor, no acepte que le agreguen (la mayoría de las veces para disimular la calidad mediocre del cava) ningún jarabe de grosella ni otro brebaje extraño, que cada establecimiento intenta inventar para demostrar su originalidad.

Por consiguiente, si no puede evitarlo, acepte una copa de buen cava, o de champagne francés, pero sobre todo no lo beba en ayunas. Comience primero picando saladitos.

Aunque cuidado! Las pastas de los salad i los son glúcidos. Aprenderá muy rápidamente a reconocerlos.

Hay que proscribir en esta categoría: las patatas fritas, las galletitas saladas.

Son aceptables: las aceitunas, el queso, la charcutería (por ejemplo, el salchichón seco) e incluso el pescado.

Sin embargo, en la Fase I tendrá que intentar dejar el aperitivo de manera drástica. Es una fase rigurosa, en la cual las reglas básicas de mi método deben ser aplicadas radicalmente para que sean eficaces con vistas a la pérdida de peso.

cerveza 180x180 - La cerveza

La cerveza

Respecto de la cerveza no daré rodeos. Se trata de una bebida que hay que tomar con moderación.

De la misma manera que usted conoce gente delgada que se atiborra de malos glúcidos sin aumentar un gramo,
deberá también conocer grandes bebedores de cerveza
cuya barriga es tan magra como la jubilación de los ancianos (es el caso de la mujer de uno de mis mejores amigos).

La cerveza tiene todo lo que es perjudicial: alcohol (en verdad, en pequeño porcentaje), gas, pero sobre todo una cantidad no despreciable de azúcar. Es pues una bebida de alto poder energético en lo que se refiere a la constitución de grasas de reserva. Por Lanío, deberá abandonar la cerveza en la mayoría de los casos. Sobre todo, entre las comidas. Si de verdad no puede resistir, haga como con
las patatas fritas. Dése el gusto una o dos veces al año bebiendo unas jarras de ese brebaje en uno de los mejores pubs de su ciudad. Asegúrese, si, de que sea de buena calidad.