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El Desayuno 180x180 - El Desayuno

El Desayuno

Desayuno 1

Sera protidoglucídico y deberá contar con una importante cantidad de fibras.

– 1ª opción: Pan rico en fibras (pan completo, de salvado o, de ser posible, pan integral).

Al no existir regulación precisa al respecto, cada panadero es libre de hacer el pan especial a su manera. Como resultado de ello, muchos panes completos sólo lo son de nombre, puesto que por lo general se hacen con una mezcla de harina blanca y harina integral, o bien de
una harina menos refinada y la harina blanca habitual.

En cuanto al pan de saltado, consiste en una mezcla de harinas blancas y cierta cantidad de salvado. Tampoco aquí se especifica a partir de qué proporción de salvado tiene derecho el pan a llevar este nombre. El salvado añadido suele proceder, por lo demás, de harinas de cultivo industrial, es decir, que fácilmente podrían contener residuos de pesticidas.

– 2.ª opción: El desayuno puede asimismo constar de cereales, que han de comprarse con sumo cuidado a fin de que no contengan azúcar, ni miel, ni caramelo, ni maiz. Los mueslis que respondan a estos requisitos también podrán ser bien aceptados.

Los cereales enteros (copos de avena, de cinco cereales, mueslis, etc.) pueden consumirse con leche descremada (caliente o iría) c incluso mezclados con requesón al 0 % o yogur descremado. De ser necesario, puede añadirse un poco de mermelada de fruta sin azúcar.

Convendré en cualquier caso evitar los cereales a base de arroz blanco y maíz; nada de corn-flakes, cuyo índice glicémico, como hemos visto, es de 85.

En cambio, los All-Bran están permitidos, aunque en pequeñas cantidades poique a pesar de ser ricos en fibras tienen algo de azúcar.

Desayuno 2

Puede hacerse a base de jamón, bacon, queso y hasta huevos (duros o pasados por agua). Nada, pues, de tostadas, aunque sean de pan integral.

Este desayuno resulta ideal en los hoteles, donde el pan rico en fibras o los cereales completos son aún poco frecuentes, y también durante los fines de semana, cuando uno dispone de algo más de tiempo para prepararlo.

No olvide que, debido a su elevado contenido de grasas saturadas, se trata de una opción excepcional.

Cabe asimismo precisar que está absolutamente contraindicado para quienes sufren de hipercolesterolemia o problemas cardiovasculares en general.

Dado que no aporta ningún glúcido, puede usted equilibrar esta carencia al escoger los restantes menús de la jornada.

En rigor, se puede finalizar este desayuno prótido-lipídico salado con un yogur u un poco de requesón, a condición de no pasarse de los 100 g debido a la pequeña proporción de glúcido (lactosa de la leche) que contienen.

Las bebidas del desayuno

En cuanto a las bebidas, le propongo las siguientes alternativas (para ambos desayunos):

  • cale descafeinado;
  • te flojo (poco cargado de teína, similar a la cafeína):
  • achicoria (pura o mezclada con café);
  • leche descremada (la que viene en polvo permite realizar una mezcla más concentrada).

Evite  las bebidas chocolatadas, salvo en niños (en cuyo caso el chocolate en polvo no podrá contener azúcares ni grasas).

Está claro que ninguna de estas bebidas podrá azucararse. Emplee si acaso un edulcorante sintético (aspartamo), aunque con el propósito de irse deshabituando progresivamente al sabor dulce hasta poder prescindir del mismo.

 

Los zumos de fruta 180x180 - Los zumos de fruta

Los zumos de fruta

No me extenderé demasiado sobre los problemas de estas bebidas. Para los zumos valen las consideraciones generales ya escritas sobre la fruta. Son glúcido y hay que tratarlos como tales.

Sin embargo, le recomiendo preferir la fruta al zumo de fruta, pues de este modo se beneficiará con las fibras que contiene la pulpa. Es obvio que los zumos que usted mismo se prepare con frutas frescas están aceptados. Pero no consuma jamás los pseudónimos de venta en los comercios, en general demasiado ácidos y completamente desprovistos de vitaminas, y en su mayor parte azucarados
de nuevo con sacarosa.

vitaminas 180x176 - Las vitaminas

Las vitaminas

Sin duda, la palabra vitamina es evocadora de vitalidad, y, por consiguiente, de vida.

De hecho, ninguna reacción química de nuestro organismo podría realizarse sin ellas ya que intervienen en el funcionamiento de ciertas enzimas que actúan como catalizadoras de las reacciones bioquímicas de nuestras células corporales.

En los países occidentales, con la abundancia de alimentos que los caracteriza, nunca deberían faltarnos las vitaminas. Sin embargo, esto es precisamente lo que ocurre de forma habitual en amplias capas de la población.
Dejando de lado a los adeptos de los regímenes hipocalóricos, incapaces de encontrar en su dieta restrictiva el contenido alimenticio que necesitan, el resto de la población no está menos exento de tales carencias debido a sus malos hábitos alimentarios.

Todo el mundo sabe que es en las frutas y en los alimentos ricos en fibra donde se encuentran las mayores concentraciones de vitaminas.

Cómo evitar la pérdida de vitaminas:

  • Preferir los productos frescos a aquellos que llevan varios días almacenados.
  • Comprar en lo posible las verduras cada día, en el mercado o frutero local.
  • Emplear la menor cantidad de agua posible en su preparación (lavado, remojado).
  • Preferir las frutas y verduras crudas (salvo en caso de intolerancia digestiva).
  • Limpiarlas con mesura y rayarlas poco.
  • Evitar cocciones prolongadas.
  • Evitar el mantenimiento de los platos al calor durante períodos demasiado largos.
  • Conservar el agua de cocción para hacer caldos, ya que contiene las vitaminas hidrosolubles.
  • Cocer las verduras al vapor siempre que sea posible.
  • Los asados y barbacoas conservan mejor las vitaminas cárnicas.
  • Los productos congelados son más neos en vitaminas que las conservas.
  • No exponer la leche a la luz.

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CUIDADO CON LOS JUGOS DE FRUTAS 180x180 - ¡CUIDADO CON LOS JUGOS DE FRUTAS!

¡CUIDADO CON LOS JUGOS DE FRUTAS!

Los verdaderos especialistas en nutrición ponen siempre mala cara cuando se les habla de jugos de frutas. Porque, paradójicamente, creen que el jugo no es una bebida natural.

Se come fruta porque se cree que contiene excelentes substancias nutritivas, indispensables para nuestra salud. Y por regla general se citan las vitaminas y las sales minerales.

Algunas personas tienen la convicción de que al beber una concentración de fruta, bajo la forma de jugo absorben mayor cantidad de vitaminas.

Por desgracia, no es del todo cierto, ya que La mayo na de las vitaminas que son componentes de la fruta quedan destruidas en el jugo. En efecto, su supervivencia fuera de su medio natural, la fruta, es extremadamente efímera.

Por otro lado, la mayor parte de la substancia vital de la fruta se queda en la pulpa, que es lo que se tira tras la extracción del líquido.

Por último, el jugo, al ser separado de la pulpa, adquiere muy deprisa un grado de acidez muy elevado que nos vemos obligados a endulzar añadiéndole azúcar.

Así que, a riesgo de sorprenderle, voy a desaconsejarle que beba jugos de frutas, incluso hecho por usted misma.

Porque el jugo, además de actuar sobre los otros alimentos como la propia fruta cuando se ingiere durante la comida, irrita las vías digestivas por su excesiva acidez. Una acidez que destruye otras vitaminas, como lo haría el vinagre. En todo caso, evite tomar más jugo del que tomaría si hubiera consumido las frutas correspondientes, añádale un poco de agua y un edulcorante sintético para endulzarlo.