vitaminas 180x176 - Las vitaminas

Las vitaminas

Sin duda, la palabra vitamina es evocadora de vitalidad, y, por consiguiente, de vida.

De hecho, ninguna reacción química de nuestro organismo podría realizarse sin ellas ya que intervienen en el funcionamiento de ciertas enzimas que actúan como catalizadoras de las reacciones bioquímicas de nuestras células corporales.

En los países occidentales, con la abundancia de alimentos que los caracteriza, nunca deberían faltarnos las vitaminas. Sin embargo, esto es precisamente lo que ocurre de forma habitual en amplias capas de la población.
Dejando de lado a los adeptos de los regímenes hipocalóricos, incapaces de encontrar en su dieta restrictiva el contenido alimenticio que necesitan, el resto de la población no está menos exento de tales carencias debido a sus malos hábitos alimentarios.

Todo el mundo sabe que es en las frutas y en los alimentos ricos en fibra donde se encuentran las mayores concentraciones de vitaminas.

Cómo evitar la pérdida de vitaminas:

  • Preferir los productos frescos a aquellos que llevan varios días almacenados.
  • Comprar en lo posible las verduras cada día, en el mercado o frutero local.
  • Emplear la menor cantidad de agua posible en su preparación (lavado, remojado).
  • Preferir las frutas y verduras crudas (salvo en caso de intolerancia digestiva).
  • Limpiarlas con mesura y rayarlas poco.
  • Evitar cocciones prolongadas.
  • Evitar el mantenimiento de los platos al calor durante períodos demasiado largos.
  • Conservar el agua de cocción para hacer caldos, ya que contiene las vitaminas hidrosolubles.
  • Cocer las verduras al vapor siempre que sea posible.
  • Los asados y barbacoas conservan mejor las vitaminas cárnicas.
  • Los productos congelados son más neos en vitaminas que las conservas.
  • No exponer la leche a la luz.

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sales minerales 180x180 - Los oligoelementos y sales minerales

Los oligoelementos y sales minerales

El organismo humano es un escenario permanente de múltiples reacciones químicas. Sin embargo, las distintas reacciones no tendrían lugar sin la presencia de sales minerales y oligoelementos que inciden indirectamente en el funcionamiento de las enzimas.

Sin sodio y potasio, por ejemplo, no podría producirse la transmisión de impulsos nerviosos. No habría actividad muscular sin calcio ni hormonas tiroideas sin yodo. Del mismo modo, tampoco habría oxidación sanguínea en ausencia de hierro m adecuada asimilación de la glucosa sin cromo.

Entre estos micronutrientes distinguimos:

  • Las sales minerales, como el calcio, el fósforo, el potasio, el sodio, el azufre.
  • Los oligoelementos, como el cromo, el cobalto, el zinc, el cobre, el setenio, etc., que actúan a concentraciones infinitesimales.
  • La carencia de sales minerales y de oligoelementos pueden ser causa de problemas. En efecto, se sabe que:
  • Un déficit en manganeso favorece la hiperglicemia.
  • Un déficit en níquel, cromo o zinc eterniza la insulinorresistencia.

Hay quienes podrían creer que un déficit en micronutrientes, en asociación con malos hábitos alimentarios, podría compensarse fácilmente con un suplemento en forma de comprimidos o de ampollas. Sin embargo, hay  que saber que estos producios sintéticos, aun cuando pueden servir de ayuda en casos de carencia grave, son mal absorbidos en el nivel intestina).

Conviene, pues, buscarse en una alimentación normal y variada las cantidades de sales minerales y de oligoelementos que el organismo necesita.

Por esta razón hay que estimular el consumo de frutas, le-
gumbres, verduras crudas, leguminosas y cereales enteros

El único suplemento que se puede alentar es el que consiste en el consumo cotidiano de levadura de cerveza y germenes de trigo, nutrientes de los que nuestra alimentación moderna carece en gran medida.

Además, la levadura de cerveza es rica en cromo, lo cual contribuye a mejorar la tolerancia a la glucosa y, en consecuencia, produce un descenso de glicemia y de la insulinemia.